Bale

Gareth Bale jugó un partidazo ante el Rayo Vallecano y lo sufrió toda la tarde Anaitz Arbilla. El defensor salió en el segundo tiempo y se largó a llorar en el banco de suplentes por la impotencia que le generó su mala actuación. Insólito.

Real Madrid conquistó el fin de semana una victoria complicada ante Rayo Vallecano porque empezó ganando 3 a 0, pero se durmió y por dos penales infantiles terminó ganando por la mínima diferencia, 3 a 2.

Una de las grandes figuras del partido fue Gareth Bale. El hombre “fortuna” realizó un muy buen papel y quien lo sufrió fue el jugador local, Anaitz Arbilla. El defensor no pudo parar en toda la tarde y se lo notó con mucha impotencia.

Esto se confirmó una vez que salió del campo de juego porque se largó a llorar en el banco de suplentes. La reacción sorprendió a todos pese a que sus compañeros lo intentaron consolar.

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