Cristiano Ronaldo

Cuando el 21 de agosto Xabi Alonso se rompía el quinto metatarsiano de su pie derecho, el Real Madrid tuvo que aprender a vivir sin él. Alejado del equipo desde la final de Copa por culpa de la pubalgia, la lesión en el pie alargaba más su travesía por el desierto.

Fichado Illarramendi y con Casemiro como gran estrella de la pretemporada, la renovación de Xabi estaba demasiado lejana. Su puesto parecía cubierto, las posturas estaban lejanas y nadie parecía querer hacer un esfuerzo por acercarlas.

Pasados los meses, el Madrid se ha dado de bruces con una realidad. Xabi Alonso es único. El tolosarra ha vuelto tras la lesión, ha recuperado su puesto, le ha lavado la cara al Real Madrid y ha dotado de sentido, por fin, al esquema de Ancelotti.

Xabi se ve bien. El dolor del pubis, que le acompañará toda la vida, parece haber dado una tregua. Y en el club se han dado cuenta de que no pueden dejar marchar a un futbolista que no tiene sustituto en el mundo porque juega como nadie y nadie juega como él.

Año Nuevo, fecha clave
Ante este nuevo escenario, las partes parecen más cercanas a encontrar una solución de continuidad al contrato de Xabi. Ancelotti se puede encontrar con un regalo debajo de su árbol de Navidad, porque los plazos obligan al club blanco a mover ficha en breve.

El Madrid no quiere que le den las uvas con el tema de la renovación de Xabi. Más que nada, porque el 1 de enero el centrocampista será libre para negociar con el equipo que quiera, dentro de los seis últimos meses de duración de su contrato.

Aunque hace pocas semanas su futuro parecía más fuera que dentro del Madrid, ahora las cosas han cambiado y el tolosarra está más cerca de renovar de lo que estaba antes de volver de la lesión.

Ancelotti está enamorado futbolísticamente hablando de Xabi, al que llama El profesor. Le considera su extensión dentro del campo y, si ya era fundamental, la baja de Khedira le convierte en indispensable.

En el tejado de Xabi
Por mucho que Ancelotti le quiera y que el club le insista, la decisión final está en manos del jugador, que quedaría libre el 30 de junio y se podría beneficiar económicamente de su marcha, ya que el equipo que le contrate le pagaría una importante prima de fichaje si llega a coste cero.

Las peticiones de Alonso siguen siendo las mismas. Dos años de contrato y una mejora de sus emolumentos que le coloque en el siguiente escalafón de salarios del equipo. En el club saben cuáles son esas exigencias y ahora deberán sentarse con el jugador.

La afición está preocupada ante una eventual marcha de Xabi, ya que considera al tolosarra pieza clave y es uno de los futbolistas más queridos por la grada. Es otra de las bazas del club para convencer al futbolista, el cariño que le brinda la hinchada.

Mourinho le espera, pero el Madrid le quiere retener. A pesar de sus 32 años en junio, el problema de pubis, los fichajes que han llegado y los que vendrán, Xabi sigue siendo imprescindible en el campo. El jugador quiere que el club le haga sentir igual en el despacho.

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